domingo, febrero 19, 2017

UN POETA EN EL HOSPITAL por BUNKER


A Juan Santander

Quién sabe de la insidia del tiempo,
de su enorme e ingrata espalda
que impide ver la creciente luz del nuevo día.

Hay un poeta que agoniza
en hospital público,
que enfila hacia la oscura nada.

Él que conoció el sol de estas mismas calles
vendiendo versos con olor a marejada,
él que a veces tuvo sonrisas para entregar
acompasa su todo envuelto en una cama.

Inerte duerme quien tiraba
lienza al mar en busca de sueños
y aquí nadie se entera, nunca alguien
informa que un poeta se marcha respiro a respiro.

Ni Fonosa, ni amigos, ni quienes pernoctan
saben del hálito que se apaga de su solvencia marina.
Él que escribió: «¡Como en volutas de humo/
Se me fue tu cariño!», se va detrás.

Es solo un poeta quien decae,
quien se enferma de olvido,
al que el abandono emponzoña fin,
del que la prensa nada informará.

Sigan con sus quehaceres, es verano,
es día de paga, el cielo tiene el color 
que siempre deseaste y la vida
parece un sitio cálido por el que transitar.

Pero en un hospital publico
un poeta ha muerto.

sábado, noviembre 12, 2016

SOBREVIVIR A CUESTAS por EDUARDO J. FARIAS ALDERETE


    Los transeúntes y los que silban distraídos
    Los despreocupados que abandonan su teléfono,
    MIENTEN...
    Mentira los credos y sus esclavos, las luces
    Y toda la Ilustración
    Mentira los capitales, las insignias y
    las catedrales .
    Los tiempos, los plazos y las playas
    Mentira, mentira y más mentira
    Los cielos, los infiernos y la muerte
    Se miente respirando y bebiendo
    Mienten “las personas que se sientan”
    Que se levantan y se rebelan,
    Las que resisten y las que se peinan
    Miente “el desconocido y su señora”
    La ciencia, el arte y la religión
    La altura, el ancho y la mecánica cuántica
    El gato de Schrödinger y Kierkegaard y Nietzsche
    Y Descartes y los griegos y los polacos
    Y los aparecidos, todos, todos mienten
    La mentira es pabellón, estandarte y plaza pública
    Mentira, tu vergüenza más oculta
    El espejo miente su miseria de mimo
    Miente el sacerdote y el confesionario
    Los libros y los testimonios, la turba y el solitario
    Miente el poeta, el abogado, el físico y el bibliotecario
    El eterno viajero y su sombra y el tarot
    El Ejército, mil cristos, Budas, Mahomas y Profetas
    Mentira el amor y todas sus parafernalias
    Los bautismos, las catarsis y edificaciones
    Porque todo turba el pobre espíritu
    Miente el alma y miente el corazón
    Mentira colapsada, mentira desatada
    Mentira rematada, mentira soñada
    Y mentira hecha versos, mentira arrojada
    Y mentira carroñera,
    mentira bala alojada en el tambor del revólver
    y la más mentira de todas
    Mentira sapiente y la mentira necia
    Los cantos, las notas y los acordes
    El que mata, el que salva y
    el que enciende un cigarrillo,
    el nativo y el emigrante
    MIENTEN
    No existe el alcohol ni el agua ni el aire
    Ni la tierra porque es mentira
    Mentira el plástico y los números
    Miente el que lee y el que escoge
    El que ríe y miente el que llora
    El que jura y el que justifica
    El que capea el frío de la calle
    El que camina y cojea de su pie derecho
    El que escala montañas y baraja naipes
    El que entra, sale y permanece en su esperanza
    Mentira, mentira y más mentira
    Miente el puñal que encaja
    perfecto en el pecho,
    la lujuria y la clepsidra
    Mentira la electricidad y el océano
    El hermano, el sobrino y el prójimo
    El escarlata y el azul cobalto,
    La imagen y los óleos
    El rigor mortis y los géneros
    Porque en eso se cimenta el mundo
    Así gira el planeta y por lo mismo
    Aún puedo sonreírte,
    Cada vez que te vea por mi camino.

viernes, noviembre 04, 2016

PINOCHET BOY DE RODRIGO RAMOS BAÑADOS:




Pinochet, hace décadas que constituye un fenómeno digno de análisis de todo tipo, desde hace tiempo la literatura poseyó a esta nefasta figura. No es sorpresa que este cuasi tópico de conversación haya sido enfocado por Rodrigo Ramos. Intentar de mensurar los efectos y secuelas de esta figura política es una tarea inacabable. Pero remitámonos al costo humano, es un despropósito enumerar los múltiples actos que destruyeron miles de familias y que es de conocimiento público.

    Pinochet boys, en sentido amplio seríamos aquellos cuya infancia y adolescencia transcurrió en el período traumático del gobierno de facto del susodicho. Cada uno tendrá una versión distinta, pero difícilmente encontraremos alguien indolente nacidos en la décadas del setenta al ochenta.

   Pinochet boys, en sentido restringido serían aquellos directamente afectados por todos los actos políticos y criminales cometidos en dictadura. Un itinerario siniestro en la psiquis de miles de afectados seres humanos de nacionalidad chilena y algunos extranjeros. ¿Hace falta enumerar lo que todos sabemos? Aún persisten los que no dan cabida a esa realidad tajante.

   En Pinochet Boy, novela de Rodrigo Ramos Bañados, se retrata la existencia de uno de estos últimos tipos descritos, la multiplicidad de personalidades, la visión crítica de una sociedad aún asolada  por los efectos de un régimen que a todas luces debió haber cesado en los primeros años de la recuperación de la democracia y que la clase política acomodaticia ha sido indolente e incapaz de suprimir. Continúa la infame secuela a diversos niveles.

   Mirko, protagonista de esta novela es desnudado ante lo que la pluma de Ramos Bañados nos quiere dejar en evidencia. La complejidad de  este personaje, su especial forma de visualizar, su realidad circundante, ya que como periodista es a lo sumo es un profesional experto en retratar o disfrazar una realidad a que el público en general está expuesto. Muy a pesar de lo amargo que podría ser este panorama al que está expuesto este anti-héroe, nos encontramos con un modo de narrar, ameno con trazos de un humor negro  y a ratos el retrato de algún tipo de sociópata.

  Desde la niñez se va explicando  la causa de un efecto pernicioso. El lector de mediana edad reconocerá en muchos pasajes escenas, entornos, elementos que a pesar de su rol de disuasión y adormecimiento de masas reviste de nostalgia una época a todas luces traumática. La televisión instrumentalmente cumple con un papel  aturdidor  que va desde la propagación del movimiento evangélico  hasta la  manipulación de  noticias. La entrada y proliferación de diversas drogas es retratada en la novela como uno de los eventos que ha determinado el panorama actual. La influencia de los mismos sobre la familia directa de Mirko.

   Como periodista, nuestro personaje  nos entrega una visión irónica y tragicómica  del panorama cultural antofagastino, donde se encuentran  personajes reconocibles, influencias  que lindan en lo de las malas prácticas y la competencia desleal. Si le importa o no a la ciudadanía, eso es tema para un estudio. Da la impresión que mucho de esa actualidad opera desde el término de la dictadura o quizás  durante ella.  Cómo el artista regional trata de sacar provecho de la Clase y el sistema político y la ayuda empresarial, para proyectarse con o sin triquiñuelas en un artista de éxito o reconocido.

  El tema de las múltiples personalidades de Mirko, como se va deslizando entre las relaciones  interpersonales, es lo que debe desentrañar el lector, Ramos Bañados tiene el oficio de hacernos proclives al seguimiento de este personaje y sus crímenes terribles. Una réplica, un eco oscuro, una resonancia del modus operandi que la dictadura de Pinochet.

   El leer Pinochet Boy, es una operación de lectura asimilable sólo a cuando  Pandora abre  la caja enviada por Zeus. Los males de Mirko  se expanden y hasta a ratos podemos identificarnos con algunos de ellos y la esperanza el peor de los males, parece diluirse en los otros contenidos. Mejor dicho, comprimidos en esa caja donde nacen los actos descritos.


De  lectura recomendable. PINOCHET BOY, de RODRIGO RAMOS BAÑADOS. De Editorial Narrativa Punto Aparte. 2016

martes, septiembre 27, 2016

AGATA TERMINA por EDUARDO J. FARIAS ALDERETE


Si todo tuviera aquel perfume  negro  del  cual  escapaste  mientras
habitabas tu nombre y ese nombre no fuera otra cosa que la fogata
sensible que te fue concedida ( )

                                                                              IO. Jorge García Bastías.


Puedo ver
como transitas
los tenues
límites de lo real,
en la memoria del salto
y la red,
aunque el tiempo
corra inmenso
y la solitud sea
definitivamente
el refugio perfecto.
Embrujemos
relojes
respiremos poesía
seamos
lo que debemos
ser
A precipitarse
al abismo
a salir del
eterno naufragio
y seamos azules
caminando 
por la calle
casi
In tan gibles
acuarelas
de aire
tenues
y llegues
al fin
al sueño
donde sostengas
mis manos
siendo
uno
en una mirada
y seamos.


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